Intolerancias alimentarias

    Actualmente el tema de las intolerancias alimentarias está en auge, cada vez se escucha más hablar de este tema tanto a favor como en contra. Yo soy una de esas doctoras en medicina que antes estaba en el lado de los que dicen que todo lo que voy a contar en esta página no es cierto, que no hay base científica (no me había molestado en leer y estudiar del tema más de lo que me enseñaron en mi formación, que fue nada de nada). Ironías de la vida hicieron que no me quedase más remedio que buscar entre estos temas para conseguir la mejoría de quien más quería, mi hijo, ya que con lo que me habían enseñado y sabían otros compañeros médicos de otras especialidades no conseguía tener ninguna mejoría.

    Y ahora soy una de las doctoras en medicina que no solo defiende la existencia de las intolerancias, sino que promuevo su investigación y su difusión.

    En esta entrada voy a explicar las intolerancias de forma muy sencilla. Quien quiera leer algo más completo en este blog, en Histaminosis puede encontrar más información y sobre todo un poco de bibliografía a partir de la cual comencé a leer y a estudiar el tema. Existe muchísima más bibliografía de la que está aquí, esto es solo un inicio para quien se quiera interesar. En la página de la SAEIA también puede encontrar información veraz y fundamentada con bibliografía.

    Una intolerancia a un alimento se produce cuando el organismo reconoce ese alimento como extraño. Entonces se produce una respuesta inmunológica en el organismo, no mediada por Ig E, en la que el mastocito se rompe y libera importantes cantidades de histamina. Es esta histamina la que va a producir síntomas en el organismo. La diferencia con la alergia es que en ella la respuesta esta mediada por la Ig E y los síntomas suelen ser de aparición más rápida y más severos.

    A los pacientes para explicárselo, les digo que es como si estuviésemos hablando de transportes en una ciudad que no conocemos, en la que podemos llegar a algunos puntos mediante autobús y a otros mediante metro, para hacerlo por autobús no hay mucho problema porque se ve por donde circula y se como llegar a el (eso serían las alergias) pero para ir en metro hay que saber lo primero de su existencia y después donde para y su recorrido, si lo desconozco, no puedo usarlo. Pues eso le ocurre a muchos médicos, si no conocen que es realmente una intolerancia y como detectarla, no la pueden diagnosticar.

    Resulta fundamental realizar una valoración y un diagnóstico correctos por parte de un médico cualificado. Que sepa reconocer una intolerancia, que sepa que pruebas pedir y donde solicitar una analítica que facilite la labor de localizar las intolerancias alimentarias. Ya que posiblemente una de las razones por la que muchos profesionales dicen que este tema es un fraude es que la gran mayoría de analíticas para la detección de intolerancias a alimentos lo son por tener muy poca validez.

    Es el doctor en bioquímica clínica Félix López Elorza, a quien quiero muchísimo y con quien comencé a estudiar las intolerancias alimentarias, el único bioquímico que ha validado una analítica para la detección de intolerancias alimentarias en nuestro país. Publicó su estudio en 1982 y desde entonces han sido muchos los médicos de todas las especialidades los que han colaborado con el en la búsqueda de síntomas relacionados con las intolerancias alimentarias, hecho que tenemos que agradecerles enormemente, ya que sobre sus observaciones hemos comenzado a realizar los estudios.

    Los síntomas que pueden aparecer en una intolerancia alimentaria son muy variados. Normalmente la persona tiene uno o dos síntomas que son los que le preocupan y que son más severos, pero cuando comenzamos a preguntar, son muchos más los que ya tienen en menor grado, que con el tiempo y el cúmulo de histamina van empeorando también.

    Podemos hablar de nauseas, vómitos, boca seca, aumento de salivación, digestiones pesadas, distensión abdominal, diarrea, estreñimiento, cefaleas y migrañas, lapsus de memoria, dificultad para la concentración, acúfenos, vértigo, insomnio, mala calidad del sueño, sequedad de piel, picor localizado o generalizado, eccemas y dermatitis, arritmia, dolores musculares, dolores articulares, contracturas musculares, cansancio, dificultad para poner o perder peso…y muchos otros que poco a poco vamos descubriendo y poniendo en común en reuniones y congresos.Intolerancias alimentarias